Desde la Fundación ICAM Cortina continuamos impulsando iniciativas que fortalecen la labor social de la abogacía madrileña. En el marco del programa Formador de Formadores, se ha celebrado el taller “Presencia, calma y regulación emocional en el acompañamiento: claves para apoyar a colectivos vulnerables sin desgaste personal”, una sesión orientada a ofrecer a los colegiados voluntarios claves prácticas para sostener el impacto emocional del acompañamiento a colectivos vulnerables sin caer en el desgaste personal.
Esta sesión ha puesto el foco en el autocuidado emocional como una garantía de calidad del voluntariado y como parte esencial de la ética profesional en la labor social, recordando que acompañar no implica absorber el malestar ajeno, sino estar presentes con claridad, límites y recursos internos.
La formación ha sido impartida por Ana Calderón, quien ha guiado a los asistentes en la comprensión de la carga emocional que puede conllevar el voluntariado. A lo largo del taller se abordaron cuestiones como el impacto del estrés sostenido en el cuerpo y la mente, la diferencia entre presencia y sobrecarga, y la importancia de establecer límites internos para acompañar desde la escucha y la empatía sin asumir como propia la historia de la otra persona.
Durante el encuentro, los participantes reflexionaron sobre situaciones recientes de alta carga emocional y sobre cómo ese impacto puede prolongarse más allá de cada sesión. A partir de ahí, se compartieron herramientas sencillas y aplicables al día a día, como el diario de descarga, los rituales de cierre, las micro-pausas de regulación, la respiración consciente, el cambio de postura o la búsqueda de espacios de descanso emocional que favorezcan la desconexión y prevengan la acumulación de tensión.
La sesión concluyó con un compromiso personal por parte de cada asistente: identificar una acción concreta de autocuidado emocional para incorporar a su rutina y definir cuándo comenzar, entendiendo que sostener el bienestar propio es una condición necesaria para ofrecer un acompañamiento más humano, estable y sostenible en el tiempo.





